· Ah, querida Irene, qué difícil expresar el sentimiento de calma y de sosiego en los canales. No es una alucinación. Tan solo las horas que pasan mirando la orilla…
· Querida Irene: Seguimos tirando como demonios hacia las montañas, simplemente huyendo de la rutina, esa araña silenciosa que va tejiendo su tela en la sombra por todos los rincones…
· Goa como un pequeño y loco estado, ejemplarmente anti-hindú, un último reducto luso repleto de blancas iglesias y altas palmeras, donde el tiempo se cuenta por atardeceres y tacitas…
· La ciudad empieza mucho antes, a través de las ventanas embarrotadas de un tren que no acaba nunca ¡Caret inicio et fine! donde la luz violeta ciega los polvorientos…
· Qué bien qué descarga qué colores qué folklore qué diamantes en los aretes, azul intenso en los saris, dorado en las puntas, las esmeraldas del collar, los rubíes de…
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